La llegada de El diablo viste a la moda 2 generaba expectativas razonables entre el público que disfrutó la cinta original y que, de alguna manera, esperaba una continuación de los personajes del mundo de la moda creados por Lauren Weisberger. Pero como a mí en aquel entonces El diablo viste a la moda (Frankel, 2006) no me pareció gran cosa, tampoco me tomo la molestia ahora de preocuparme por ver algo interesante en sus casi dos horas. Francamente, encuentro que es una secuela que, debajo de la elegancia superficial, desfila por una pasarela de clichés pasados de moda y de la que soy incapaz de sentir algo que me emocione en las escenas anodinas que adornan Anne Hathaway y Meryl Streep, dejándome con la sensación de que no me estoy perdiendo de nada relevante.
La trama retoma la vida de Andrea "Andy" Sachs, quien ahora es una distinguida reportera de Nueva York que, dos décadas después de dejar su puesto como asistente en la revista Runway, regresa a dicha revista al ser contratada como editora en jefe de reportajes para mejorar la reputación de la marca luego de que su antigua jefa, Miranda Priestly, toma decisiones que provocan una crisis de lectoría e irritan al propietario de la empresa matriz de la revista.
En términos generales, esta premisa es adoptada como el punto de partida de una narrativa que, dicho sea de paso, se establece con las fórmulas convencionales establecidas por la antecesora, donde la protagonista trata de hallar la conciliación entre ambición y vida personal mientras lidia con la jefa arrogante, pero ahora mostrado en medio de los cambios del mundo de la moda.
Sin embargo, los problemas del guion, firmado por Aline Brosh McKenna, se manifiestan temprano en un desarrollo acartonado de los personajes, a menudo reduciendo el conflicto a una serie de situaciones predecibles en la que desfilan demasiado sobre diálogos expositivos que parecen extraídos de un informe corporativo de Vogue, sin aportar frescura ni profundidad dentro de los límites de ironía que presenta como comedia dramática.
Todo el asunto gira inútilmente sobre la petulancia de Miranda para mantenerse en los medios de moda modernos negociando con nuevos anunciantes y evadiendo los recortes presupuestarios de la nueva administración; las discusiones de Emily y Andy sobre la moda moderna; las estrategias de Nigel como el elegante director de arte y fiel mano derecha de Miranda Priestly para salvar Runway organizando un show de moda de Milán con Lady Gaga; el plan de Emily para tomar el control de Runway manipulando a su novio multimillonario; los reportajes de Andy al conseguir entrevistar figuras que le permiten escribir artículos más llamativos.
Las subtramas innecesarias hacen que la narrativa se vuelva convulsa cuando intenta cohesionar acciones triviales que solo funcionan, en la superficie, para conversar sobre los temas básicos de empoderamiento femenino y la sostenibilidad en la industria de la moda, celebrando las obviedades con unos giros bastante flojos.
A pesar de esto, Streep tiene interpretación decente como Miranda, que suele reflejar sus rasgos expresivos como la jefa frívola, antipática y soberbia que viste de forma sofisticada para ejercer su poder entre tanto lujo, aunque entrega aquí una versión cansada y unidimensional que olvido al rato. Hathaway, por su parte, ofrece una actuación correcta pero sin evolución. El resto del elenco cumple funciones puramente instrumentales sin dejar huella, aunque reconozco que Stanley Tucci es un secundario que se roba unas cuantas escenas como el mentor sarcástico y leal.
Desde el apartado técnico, la dirección de David Frankel deposita algunos valores de producción en el diseño de vestuario, los decorados de los interiores y la fotografía de Florian Ballhaus que alterna entre las atmósferas urbanas neoyorquinas y la elegancia mediterránea. Estos elementos, por desgracia, solo quedan como accesorios cosméticos de unas escenas que me recuerdan, en esta ocasión, que El diablo ya no viste de Prada y le dijo "¡Hola!" a una talla menor.
Streaming en:
Título original: The Devil Wears Prada 2
Año: 2026
Duración: 1 hr. 59 min.
País: Estados Unidos
Director: David Frankel
Guion: Aline Brosh McKenna
Música: Theodore Shapiro
Fotografía: Florian Ballhaus
Reparto: Anne Hathaway, Meryl Streep, Emily Blunt, Stanley Tucci, Justin Theroux, Kenneth Branagh
Calificación: 5/10






