Caminos del crimen es una película de Bart Layton que, dicho sea de paso, intenta adaptar a su manera la novela corta homónima de Don Winslow, además de recuperar las fórmulas habituales del cine de atracos de la vieja escuela, como lo supo hacer en Animales norteamericanos (2018). Las dos horas y media que tiene de metraje me invitan a razonar los suficiente como para saber que, como thriller de atracos, tiene un arranque decente por el reparto encabezado por Chris Hemsworth, Halle Berry y Mark Ruffalo, pero a veces atraviesa zonas regulares que le quitan gancho a su relato criminal sobre policías y ladrones en la autopista 101, dejándome con la sensación de que pudo haber sido más solvente con el material presentado como metáfora de la inexorabilidad del destino criminal, la ambigüedad moral de la lealtad y las fallas institucionales del sistema social desde un sesgo progresista. Su trama sigue a Mike Davis, un ladrón experimentado que opera bajo un estricto código, un conjunto de reglas diseñadas para ejecutar robos perfectos sin violencia ni rastros, pero cuyo historial delictivo, tras el asalto a una joyería, se ve envuelto en una red de colaboraciones inesperadas con una corredora de seguros con crisis personal llamada Sharon Colvin, mientras es traicionado por el jefe que envía a otro ladrón para sustituirlo y es buscado, además, por un detective persistente llamado Lou Lubesnick. En términos generales, la narrativa tiene un inicio interesante que se manifiesta, en cierta medida, por la manera en que adopta la fórmula del thriller de atracos y del drama policial, donde el ladrón planifica un último robo mientras el policía investiga para atraparlo. Sin embargo, el guion no se toma la molestia de profundizar en el desarrollo de los personajes más allá de las motivaciones que se describen para impulsar el conflicto, estirado sobre una serie de situaciones redundantes que se debilitan notablemente en una segunda mitad extendida por subtramas innecesarias. Las secuencias de acción, que involucran persecuciones por las calles y asaltos a punta de pistola, frecuentan demasiados lugares comunes. Esto se traduce en un ritmo irregular, en el que los momentos tensos se intercambian con diálogos expositivos, que bordean lo predecible en medio de los facilismos impulsados por la intuición de Davis para planificar un robo de diamantes a espaldas de su jefe, mientras tiene una relación con una chica que descubre su pasado; la perspicacia de Lubesnick para investigar el caso del robo usando su deducción como detective al margen de la ética y la corrupción policial; las movidas de Ormon como el ladrón psicopático de la motocicleta que asalta joyerías con pistola en mano y casco puesto; el plan de Colvin para vengarse de los machistas de su trabajo al transitar por la vía del crimen. El elenco, por lo menos, garantiza cierta credibilidad. Hemsworth, alejándose de sus roles de héroe de acción, me parece creíble cuando emplea la mirada y los gestos contenidos para interpretar a Davis como un ladrón vulnerable, indeciso, marcado por el pasado trágico que lo mantiene adherido a su código de ética. Ruffalo, por su parte, entrega una actuación aceptable como el detective veterano, capturando la fatiga y determinación de un hombre obsesionado con la justicia, aunque su personaje es unidimensional. Y Barry Keoghan se roba casi todas las escenas como el rubio maniático de la motocicleta. Con ellos, Layton captura la esencia del cine de atracos utilizando el primer plano, el montaje paralelo, el encuadre móvil y, sobre todo, las panorámicas de la cámara de Erik Wilson, que fotografían de día y de noche las atmósferas urbanas de los espacios contrastados de la ciudad de Los Ángeles. La banda sonora de Benjamin John Power, de igual modo, se incorpora de forma competente con su orquestación. Nada de esto, sin embargo, evita su caída cuando se desvía por los elementos convencionales del heist film.
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Ficha técnica
Año: 2026
Duración: 2 hr. 20 min.
País: Estados Unidos
Director: Bart Layton
Guion: Bart Layton, Peter Straughan
Música: Benjamin John Power
Fotografía: Erik Wilson
Reparto: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo, Barry Keoghan, Halle Berry, Monica Barbaro, Jennifer Jason Leigh, Nick Nolte
Calificación: 6/10






