El cielo puede esperar es una película que supone, dicho sea de paso, el primer largometraje de Warren Beatty como director —quien también ejerce como coproductor y coguionista—, dirigido en colaboración con Buck Henry como la segunda adaptación de la obra de teatro homónima de Harry Segall, siendo un remake un remake actualizado de Aquí viene el señor Jordan (Hall, 1941). En lo particular, encuentro que tiene un arranque interesante cuando pone de manifiesto la originalidad de su premisa, pero en sus más de 100 minutos tengo la sensación de que es una comedia fantástica a la que le falta algo de encanto celestial y adolece de irregularidades narrativas, incluso con la química entre Warren Beatty y Julie Christie que trata de mantenerla sobre las nubes en algunas escenas. La trama sigue a Joe Pendleton, quarterback estrella de los Los Angeles Rams, un hombre optimista y deportista que muere prematuramente en un accidente debido a un error de un ángel mensajero, por lo que en el más allá, el señor Jordan le concede una segunda oportunidad: Joe debe ocupar el cuerpo de Leo Farnsworth, un millonario excéntrico recientemente asesinado por su esposa y su amante. En términos generales, la estructura narrativa cohesiona el conflicto sobre las fórmulas habituales del melodrama romántico, el cine deportivo y la comedia de alto concepto, en la que el protagonista idealista se enamora de la chica y lucha por encaminar su equipo hasta la victoria. El problema central, no obstante, es que el guion —coescrito por Elaine May y el mismo Beatty— no desarrolla lo suficiente a Joe lejos de las motivaciones superficiales que adornan la superficie descriptiva del relato, manteniéndolo junto a otros personaje superfluos en una serie de situaciones predecibles que giran en torno a dilemas morales a puerta cerrada, donde las acciones principales suceden por la inercia del idealismo del protagonista que desea recuperar su antigua vida de futbolista profesional. En este sentido, las escenas se ven atropelladas por un tono apresurado que se prolonga durante las discusiones de Joe con el ángel guardián mientras trata de adaptarse a la vida del multimillonario en la mansión de Farnsworth adoptando hábitos raros frente a los sirvientes; el plan de la esposa infiel y su amante para matar al señor Farnsworth; los intentos de Joe para adquirir a su viejo equipo y continuar su entrenamiento como jugador de fútbol americano para llevarlo al Super Bowl; el romance que surge a última hora cuando Joe se enamora de una activista ambiental llamada Betty. Los personajes navegan por intrigas corporativas, intentos de asesinatos, entrenamientos futbolísticos, romances inesperados. Pero las escenas tienden a volverse circulares en su ritmo irregular, invirtiendo demasiado tiempo en la exposición y los trámites celestiales en medio de acciones triviales que, entre otras cosas, no profundizan en las cuestiones metafísicas sobre la reencarnación y el destino plantea; temas planteados a menudo de una manera demasiado simplista. Al margen de estos inconvenientes, Beatty encarna con carisma a un Joe ingenuo y enérgico, transmitiendo una calidez que hace creíble la fantasía. Christie, por su parte, aporta elegancia y convicción a Betty, aunque su personaje es unidimensional porque queda reducido a interés romántico. Los secundarios que interpretan Jack Warden, James Mason, Dyan Cannon y Charles Grodin son particularmente olvidables para elevar el timing cómico. La dirección de Beatty se preocupa, además, por aportar consistencia a los efectos especiales, al diseño de vestuario y los escenarios elegantes de la producción, así como a la fotografía de William A. Fraker que halla su mayor pulida visual en las atmósferas luminosas que imaginan el suelo brumoso del cielo. Beatty, de igual modo, deja espacio para escuchar el leitmotiv melódico de la banda sonora de Dave Grusin. Nada de esto, por desgracia, permite reparar los tropiezos de su comedia fantasiosa, algo tibia en efecto, sobre aquella moraleja de aprovechar la vida y valorar sus momentos con pasión.
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Título original: Heaven Can Wait
Año: 1978
Duración: 1 hr. 41 min.
País: Estados Unidos
Director: Warren Beatty, Buck Henry
Guion: Warren Beatty, Elaine May, Robert Towne.
Música: Dave Grusin
Fotografía: William A. Fraker
Reparto: Warren Beatty, Julie Christie, James Mason, Jack Warden, Dyan Cannon, Charles Grodin
Calificación: 6/10






