Corazón olvidado es una película muda que supone, entre otras cosas, la ópera prima de Erich von Stroheim como director tras unos cuantos años difíciles trabajando en la industria de Hollywood como actor, extra y asistente de dirección en películas de Griffith. Está basada en un guion del propio Von Stroheim titulado El pináculo, escrito en medio de la creciente frustración que él tuvo con las limitaciones interpretativas antes de ser contratado por la Universal Pictures de Carl Laemmle y alcanzar cierta fama actuando en papeles villanescos en algunos melodramas de finales de los años 10. En este sentido, me parece un melodrama mudo que manifiesta algunas de las ambiciones estéticas tempranas de Von Stroheim para la puesta en escena, pero cuya narrativa, por desgracia, carece de gancho emocional para mantener sus tópicos sobre celos, infidelidad y mentiras conyugales en las montañas alpinas. Su trama se centra en un triángulo amoroso surgido por el doctor estadounidense Robert Armstrong, su esposa Margaret y un aristocrático oficial de caballería austriaco conocido Eric von Steuben, que intenta seducir a la dama casada durante unas vacaciones en un local turístico ubicado en las montañas Dolomitas de los Alpes orientales italianos. En términos generales, la premisa de esta narrativa tiene un inicio interesante que se sostiene, hasta cierto punto, por la manera en que se formula sobre las bases genéricas del drama romántico sobre dilemas matrimoniales, donde una pareja casada se enfrenta a un dilema moral que amenaza con separarlos cuando el esposo es ciego a las necesidades afectivas de su esposa, la esposa se ve tentada por un mujeriego y el mujeriego recibe un castigo por su conducta. Sin embargo, el guion de Von Stroheim se percibe como formulaico al desarrollar las motivaciones de los personajes, dejando las acciones de ellos sobre una superficie acomodaticia que, además de sostener el conflicto sobre una estructura predecible, frecuenta lugares comunes en su circularidad de escenas sobre adulterio y negligencia conyugal. Este dispositivo circular de situaciones melodramáticas me mantiene en un lapso de abulia al observar el descuido de Armstrong como un esposo distraído y absorbido por su profesión que olvida responder al llamado afectivo de su esposa; la preocupación de Margaret como una esposa desatendida que anhela recuperar el amor de su esposo mientras está dividida entre la lealtad y la tentación; los intentos de Von Steuben como un seductor austriaco sin escrúpulos que aprovecha la vulnerabilidad de la pareja para seducir a la mujer en su habitación en ausencia del marido; las sospechas del guía tirolés de montaña que vigila a la mujer para protegerla de las intenciones del uniformado. La narrativa sigue un esquema convencional, casi didáctico, subordinado a una síntesis discursiva sobre infidelidad, celos y crisis matrimonial que solo se explica con los facilismos de la a ceguera masculina. Al margen de este comentario social, la actuación de Von Stroheim se roba casi todas las escenas al utilizar la mirada y los gestos para asumir la expresividad de un hombre manipulador, cínico, perverso, de comportamiento arrogante, que busca seducir a una mujer casada con un plan de repulsión-atracción, aunque su maldad de villano se presenta de una forma superflua que pierde matices psicológicos junto a los secundarios estereotipados. Todos ellos son encuadrados en una puesta en escena que, por añadidura, pone de manifiesto la ambición estética que Von Stroheim deposita en el uso del sobreencuadre, el primer plano, la sobreimpresión, el reencuadre, el sonido inaudible, el plano subjetivo, la profundidad de campo, el campo-contracampo y los escenarios continentales que gozan de cierto realismo natural al mostrar los paisajes alpinos de imponentes cumbres montañosas para metaforizar sin ironía las fragilidades de los personajes. Estos elementos establecen los módulos estilísticos que el director repetiría con mayor preponderancia en Esposas frívolas (1922), pero, en última instancia, me resultan insuficientes para evitar que este melodrama silente se desplome con su moralismo de vitrina sobre el matrimonio.
Streaming en:
Ficha técnica
Año: 1919
Duración: 1 hr. 42 min.
País: Estados Unidos
Director: Erich von Stroheim
Guion: Erich von Stroheim, Lillian Ducey
Música: N/A (muda)
Fotografía: Ben Reynolds
Reparto: Erich von Stroheim, Gibson Gowland, Francelia Billington, Sam De Grasse
Calificación: 6/10






