La apertura de esta película de terror de Whale me atrapa y me emociona un poco con su atmósfera perturbadora. Percibo el suspenso desde el primer minuto en que veo a los personajes varados a causa de la tormenta. El intenso sonido de la lluvia y las brisas es constante y muy agudo. Los claroscuros arrojan una luz casi expresionista en los rostros de los personajes que están rodeados de oscuridad por todas esquinas de la mansión. La casa maldita se ve aterradora en la sala, en el comedor, en los aposentos. Pero luego, como las rápidas brisas de la tormenta, me invade un huracán de bostezos que repudia la mareante trama de los personajes acorralados por un Boris Karloff que casi no siento. El humor no llega hasta mis días, la tensión se disipa como una fogata que cae rendida ante el viento y los personajes son tan planos que parecen marionetas a merced de unos hilos inquietos. Ni siquiera la presencia de Charles Laughton se deja sentir. Es terror básico de segunda mano, una película muy irregular de Whale.
Crítica de la película El caserón de las sombras (1932)
- Por Yasser Medina
- En abril 02, 2019
- Sin comentario
Calificación: 6/10
Etiquetas:
Cine clásico,
Críticas archivadas,
Críticas breves
Yasser Medina es un crítico de cine, editor y ensayista dominicano que escribe sobre la historia del cine y el análisis cinematográfico. Es miembro de FIPRESCI. Actualmente colabora con el periódico dominicano El Nuevo Diario (desde 2014). También es el primer crítico de cine en República Dominicana aprobado por Rotten Tomatoes.
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